Exoneración del 100% a las empresas productoras de software

Uruguay obtiene exoneraciones del 100 porciento del impuesto a la renta a las empresas productoras de Software.

La mesa, moderada por el director de la Agencia Nacional de Innovación, el ingeniero Fernando Brum, contó también con la exposición del subsecretario de Comercio de EEUU, Christopher Padilla.

La exposición del ministro Astori versó sobre las oportunidades de inversión en innovación en el marco de las profundas transformaciones estructurales que se vienen procesando en nuestro país y en un contexto económico de crecimiento, de atracción de inversión extranjera y de creciente diversificación y apertura de nuestra economía al mundo en condiciones de competitividad.

Destacó especialmente la exoneración impositiva del 100% de las rentas vinculadas a las áreas de software y las tecnologías.

Respecto a este punto Astori señaló que el coeficiente de apertura de nuestra economía ha alcanzado los mayores niveles de la historia economía de nuestro país.

El ministro comenzó explicando la importancia estratégica de la innovación para un país chico como el nuestro que debe apostar a la inversión de calidad e intensiva en recursos humanos para lo cual es central la inversión en educación. Aspecto que ha estado en el centro de prioridades fiscales en materia de gasto social. Indicó que la creación de la Agencia Nacional de Innovación, implica una la coordinación transversal de actividades entre diversos ministerios y un esfuerzo por eliminar la enorme dispersión de esfuerzos que existía con anterioridad. Al mismo tiempo de otorgarle un fuerte dotación de recursos

Enseguida analizó los diversos aspectos que vinculan estrechamente a la inversión y la innovación y las medidas que desde el gobierno se viene llevando adelante para impulsar la senda del desarrollo. Indicó en este sentido que la inversión en innovación es fundamental para que el crecimiento económico se torne en desarrollo social.

En relación al sistema de políticas públicas que se han venido implementado en la materia destacó cuatro puntos neurálgicos: generar las condiciones para el establecimiento de un buen clima de negocios, la nueva normativa en materia de competitividad e innovación, la creación de la Agencia Nacional de Innovación y un sistema de Incentivos y estímulos a la inversión en el sector de las tecnologías de la información.

Minimizar riesgos
Este sistema articulado de acciones, orientadas por el principio rector de minimizar riesgos e incrementar estímulos a la innovación, pretendían superar cuatro vulnerabilidades que nuestro país mostraba, tanto luego de la crisis de 2002 pero fundamentalmente desde el punto de vista de estructural, devenido de largos períodos de desatención de estos aspectos cruciales de la nueva economía del conocimiento. Enumeró en primer lugar la vulnerabilidad fiscal que exigía prudencia en el gasto, luego la vulnerabilidad financiera derivada del fuerte endeudamiento del país, la externa emergida de la fuerte dependencia de la región, de sus problemas y volatilidades, y por último se refirió a la vulnerabilidad social heredada que generó niveles insólitos de pobreza e indigencia, para lo cual se implementó el Plan de Emergencia que ahora cambia cualitativamente a partir de nuevo Plan de Equidad.

Todas las medidas tomadas para recuperarse de las mencionadas vulnerabilidades hacen al sustrato elemental sobre el cual erigir un sistema creíble y eficiente de estímulo a la innovación. En este aspecto coincidió con la mayoría de los expositores en el foro que indicaron que con tramas sociales fragmentadas, con amplios sectores excluidos y marginados no es posible generar y hacer perdurar procesos económicos basados en la innovación. Lo que a su entender explica la estrecha vinculación existente entre los aspectos económicos y sociales de la innovación.